
Para transmitir cual es la
motivación profunda para escribir esta película tengo que relatar
brevemente su génesis. Mi relación con la historia de los hermanos
Kennedy empieza en el año 2009. Yo estaba dando un seminario de
actuación en Paraná, Entre Ríos, y un día almorzando con el grupo
de estudiantes, uno de ellos Carlos Perez oriundo de Santa Elena y
amante de la historia argentina me cuenta que en 1932 tres hermanos
tomaron el pueblo de La Paz, para recuperar la democracia que Uriburu
había usurpado, pero por un motivo desconocido no llega la noticia a
ellos de que el levantamiento a nivel nacional había sido
suspendido. Entonces se fugan durante 40 días en el monte
entreriano, escapando de las fuerzas armadas llegando hasta Uruguay
donde se exilian.
La historia y la pasión con
la que Carlos la contó me conmovieron profundamente y al año el grupo de teatro Late Teatro estaba
estrenando la obra de teatro
sobre los hermanos Kennedy que posteriormente representó a Entre
Ríos en la Fiesta Nacional del Teatro 2011. Está obra fue realizada gracias a Nico Rigaudi, Ezequiel Caridad, Lula Obaid, Nicolás Righelato, Paula Righelato, Maximiliano Boyero, Marcelo Estebecorena y Nidia Peltzer. Escribí el texto, supervisé la dirección y el grupo además de realizar temporadas en Paraná llevó la obra de gira por el litoral.
Como artista tengo un especial interés en difundir y recuperar la mayor cantidad posible de “personajes y acontecimientos invisibilizados” del pasado y el presente sudamericano. Me parece importante que un pueblo pueda recordar a todos los personajes y los acontecimientos que hicieron su historia, por mas éstos sean dolorosos, trágicos, heroicos o felices. Lo importante es recordarlos.
Como artista tengo un especial interés en difundir y recuperar la mayor cantidad posible de “personajes y acontecimientos invisibilizados” del pasado y el presente sudamericano. Me parece importante que un pueblo pueda recordar a todos los personajes y los acontecimientos que hicieron su historia, por mas éstos sean dolorosos, trágicos, heroicos o felices. Lo importante es recordarlos.
Busco instalar en
la memoria aquellas personas y acontecimientos que fueron
trascendentes, pero los intereses de quienes tienen el poder
económico, quienes toman decisiones sobre las políticas culturales
y los medios de comunicación que cuentan la historia han
“invisibilizado” a lo largo del tiempo.
Me interesa el arte, que sin dejar de ser arte y sin caer en
estereotipos pancartistas, puede revisar humana y sensiblemente la
historia para hacer justicia con quienes consideramos no deben ser
olvidados porque han arriesgado todo por un ideal o porque no han
podido ser calificados ni etiquetados. Me interesa la relación del
arte con la memoria. En este sentido han trabajado historiadores
argentinos de gran valor tales como Arturo Jaurecthe, Raúl
Scalabrini Ortiz y Norberto Galasso.
En el caso de
ésta película se trata nada mas y nada menos que de una revolución
exitosa contra la primer dictadura Argentina. Es justo aclarar que el
éxito de esta revolución es relativo porque si bien los hermanos
Kennedy junto a una veintena de hombres toman el pueblo, la
revolución debería haber sido nacional para de esa forma recuperar
el régimen democrático.
Existen algunos
datos, documentos y testimonios sobre la personalidad de los hermanos
Kennedy que me llevan a plantear la siguiente hipótesis a través
del guión “Los hermanos Kennedy superan la falsa dicotomía
civilización-barbarie porque sin dejar de ser patrones de estancia
trabajan como sus peones y conocen las tareas del campo, tanto o mas
que ellos. Los hermanos Kennedy representan lo mejor de la
civilización y lo mejor de la barbarie.”
Fotos y dibujos:Gentileza Marcelo Faure y Luis Chino Martinez

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