¿Cuantas veces se termina un debate sincero de esta manera?
"Esto ya lo dijo Fulano de tal". "Lo que yo te digo, lo explicó Mengano". "Me baso en las ideas de Sutano".
Reinvindico de corazón el derecho a pensar, estudiar, refutar o cuestionar a cualquier "fulano de Tal", ya sea Wittgenstein, Artaud, Brecht o mi tía Chola.
Al colocar el pensamiento en un lugar inmóvil y rígido lo hacemos etéril. Nos acercamos así al autoritarismo y nos alejamos de la autoridad. Como tal vez a muchos nos tocó escuchar alguna vez:
"Hacé esto. ¿Por qué? Porque te lo digo yo que soy tu parde ¿Por qué? Porque si."
O en la versión teatral:
"Hacé esto. ¿Por qué? Porque te lo digo yo que soy tu director. ¿Por qué? Porque si"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Expresate con amor y libertad.